EL MISTERIO

Los Dharma‑palas son los terribles Señores de la Fuerza que se han lanzado contra las aberraciones materialistas de los chinos comunistas.

Personalmente estaré en el Tibet porque en este sagrado lugar se gestan grandes cosas. Estaré ayudando a los tibetanos para acabar con los rastros de abominación que han dejado los chinos.

El Shan-Gri-La está en la cuarta dimensión y es una ciudad Jinas. Allí se encuentra el Venerable Maestro Kout Humi.

El Tibet se asemeja mucho a Egipto y los monjes no desconocen los trabajos de momificación. En el pasado, los monjes tibetanos llevaron sus momias a los cráteres de los volcanes donde se encuentran las lamaserías.

No tengo ningún tipo de temor al afirmar que soy un lama tibetano. Se preguntarán cómo es que me encuentro aquí y allá, esto es posible por medio del Don de la Ubicuidad.

Sí, momentáneamente me encuentro en el valle de Aditattva, y al mismo tiempo aquí, en México. En este valle se realizan procesiones sagradas. El Monasterio está en el lado derecho del valle. Antes, el Monasterio se hallaba en la tercera dimensión, ahora, se encuentra sumergido en la cuarta vertical. El edificio, en su interior, tiene grandes salones donde se realizan trabajos objetivos. Como lama, tengo un pequeño salón de trabajo. En el patio del Monasterio se reúnen los Dharma‑palas.

La Orden está formada por 201 miembros. La plana mayor está constituida por 72 Brahmanes. Esta Orden es la que rige los destinos de la humanidad.

El Tibet siempre ha sido invadido por ingleses y chinos, pero siempre han tenido que salir de allí debido al terrible poder de los Dharma‑palas.